Red Brick Warehouse
Dos almacenes centenarios frente al mar que resumen la transformación de Yokohama: nacieron para mover mercancías en un puerto moderno y hoy reúnen arquitectura industrial, tiendas, restaurantes, arte, eventos y una de las noches más bonitas de la ciudad.
Por qué el Red Brick Warehouse
es mucho más que un centro comercial bonito
El Yokohama Red Brick Warehouse aparece en casi todas las fotografías del frente marítimo, pero verlo solo como un decorado de ladrillo sería perderse lo más interesante. Estos edificios nacieron cuando Yokohama se estaba convirtiendo en la gran puerta de Japón al comercio internacional. Sus muros, raíles, puertas cortafuegos y pasillos hablan de mercancías, aduanas, barcos y de una ciudad que aprendía a relacionarse con el mundo.
Hoy la experiencia es muy distinta: puedes entrar gratis, recorrer tiendas, comer frente al puerto, asistir a un concierto, encontrarte un mercado estacional o sentarte en el césped del Red Brick Park. La clave está en no visitarlo como una parada de diez minutos. Llega caminando desde Sakuragichō, entra en los dos edificios, busca los elementos industriales que todavía sobreviven y espera a que se encienda la iluminación. Es entonces cuando entiendes por qué se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de Yokohama.
Qué es el Yokohama Red Brick Warehouse
y qué encontrarás actualmente
El Yokohama Red Brick Warehouse, conocido en japonés como Yokohama Akarenga Sōko, es un conjunto de dos antiguos almacenes de aduanas situados en el muelle de Shinko. Durante décadas sirvieron para guardar temporalmente mercancías llegadas del extranjero antes de continuar su recorrido por Japón.
El complejo actual se divide entre el edificio 1, más pequeño y orientado en buena parte a actividades culturales, y el edificio 2, donde se concentra la mayoría de tiendas, cafeterías y restaurantes. Entre ambos se abre la plaza de eventos; detrás, el Red Brick Park conecta los almacenes con el mar y las vistas del puerto.
La entrada general es gratuita. Pagas únicamente por aquello que decidas consumir, comprar o visitar: exposiciones, conciertos, eventos concretos, restaurantes o actividades especiales. Por eso funciona muy bien tanto para una visita breve como para una tarde completa.
De almacenes aduaneros
a símbolo de la Yokohama moderna
Yokohama abrió su puerto en 1859 y creció con enorme rapidez como enlace entre Japón y el comercio internacional. Dentro de ese proceso se construyó el nuevo muelle de Shinko, equipado con infraestructuras modernas para recibir, inspeccionar, almacenar y distribuir mercancías.
El edificio 2 se completó en 1911 y el edificio 1 en 1913. En su momento fueron instalaciones avanzadas: incorporaban sistemas contra incendios, grandes puertas cortafuegos y un elevador de mercancías considerado pionero en Japón. No eran edificios decorativos; eran máquinas logísticas diseñadas para un puerto que quería competir con los grandes centros comerciales del mundo.
El terremoto de Kantō de 1923 dañó gravemente el conjunto. El edificio 1 quedó parcialmente destruido y, tras las obras terminadas en 1930, conservó aproximadamente la mitad de su longitud original. Después de la Segunda Guerra Mundial los almacenes fueron requisados por las fuerzas estadounidenses y utilizados como parte del mando portuario. En 1956 regresaron a la actividad civil.
Cuando su función logística perdió importancia, existió la posibilidad de demolerlos. Yokohama decidió conservarlos como parte de la memoria del puerto, adquirió el conjunto en 1992 y desarrolló una larga restauración. El 12 de abril de 2002 reabrieron como espacio cultural y comercial.
Los detalles que debes mirar
antes de entrar en las tiendas
La fachada de ladrillo es la imagen más evidente, pero el interés arquitectónico está también en los detalles. Observa los ritmos de ventanas, las cubiertas inclinadas, los frontones, las estructuras metálicas y las grandes aperturas que permitían mover mercancías. En algunos puntos todavía se conservan raíles, herrajes, puertas cortafuegos y piezas vinculadas al funcionamiento original.
El edificio 1 es más corto porque perdió parte de su estructura durante el terremoto de 1923. Esa diferencia no es un capricho de diseño: es una huella física del desastre y de la reconstrucción posterior. El edificio 2, más largo, ayuda a imaginar mejor la escala del conjunto industrial original.
Durante la rehabilitación se añadieron instalaciones contemporáneas, pero se mantuvieron materiales y elementos capaces de explicar el pasado. Por eso merece la pena levantar la vista dentro de los edificios y no limitarse a mirar escaparates. La mezcla entre ladrillo, hierro, madera y equipamiento moderno es precisamente lo que da personalidad al lugar.
Consejo: antes de entrar, rodea al menos uno de los edificios. Las fachadas laterales, los antiguos raíles y los elementos industriales se aprecian mejor lejos de la plaza principal.
Edificio 1:
el lado cultural del complejo
El edificio 1 es el más pequeño de los dos y el que conserva una relación más clara con la programación artística. En la planta baja encontrarás tiendas, productos vinculados a Yokohama y una cafetería; las plantas superiores funcionan como salas y espacios para conciertos, teatro, danza, exposiciones, cine y otras actividades culturales.
Esto significa que la experiencia cambia según la fecha. Puede que encuentres una exposición abierta, una actuación o simplemente el acceso limitado a determinadas zonas por el montaje de un evento. Conviene revisar el calendario oficial antes de viajar si quieres hacer algo más que recorrer la planta comercial.
Incluso sin entrada para un espectáculo, el edificio merece la pena por sus pasillos, muros y estructuras. La restauración no intenta ocultar que estás dentro de un almacén: utiliza esa escala industrial para crear espacios culturales con mucha personalidad.
Edificio 2:
dónde comprar, comer y pasar más tiempo
El edificio 2 concentra la mayor parte de la actividad comercial. Sus tres plantas reúnen tiendas de diseño, moda, accesorios, artesanía, productos japoneses, recuerdos de Yokohama, dulces, cafeterías, un food court y restaurantes. La selección cambia con el tiempo y también aparecen comercios temporales.
No esperes un centro comercial gigantesco. El atractivo está en recorrer espacios relativamente compactos dentro de un edificio histórico y encontrar productos que encajan con el carácter portuario y creativo de Yokohama. Algunas tiendas venden artículos exclusivos del Red Brick Warehouse o versiones especiales preparadas únicamente para esta ubicación.
En gastronomía hay opciones rápidas y restaurantes para sentarse. Puedes encontrar desde hamburguesas, pizza y dulces hasta cocina japonesa, platos de arroz, cafeterías y restaurantes con una atmósfera más tranquila. Las horas de cocina pueden ser diferentes del horario general del edificio.
Compras y comida:
cómo elegir sin perder toda la tarde dentro
La mejor estrategia es no entrar con la idea de recorrer cada tienda. Empieza por la planta baja del edificio 2, identifica los comercios que te interesan y reserva la parte final de la visita para comprar. Así no cargarás bolsas durante el paseo por el parque o el puerto.
Para recuerdos, busca productos relacionados con Yokohama, el puerto y el propio edificio. Suelen tener más sentido que un souvenir genérico de Japón. También hay dulces, artículos de diseño, cuero, papelería, fragancias, objetos para el hogar y pequeñas marcas japonesas.
Si vas a comer, elige según tu ruta. El food court funciona bien para una pausa rápida; un restaurante de las plantas superiores tiene más sentido si quieres convertir la visita en una comida tranquila o esperar hasta el anochecer. En fines de semana y durante eventos, los locales populares pueden formar colas.
Mercados y eventos:
por qué dos visitas pueden ser completamente distintas
La plaza situada entre los dos edificios es uno de los grandes espacios de eventos de Yokohama. A lo largo del año puede acoger mercados gastronómicos, festivales de flores, actividades de verano, cine al aire libre, encuentros deportivos, conciertos, el Oktoberfest de Yokohama y el conocido mercado de Navidad.
Estos eventos cambian la experiencia. Un día tranquilo podrás fotografiar las fachadas sin demasiados obstáculos; durante una celebración importante encontrarás carpas, escenarios, controles de acceso, colas y mucha más gente. Ninguna versión es necesariamente mejor, pero debes saber qué buscas.
Antes de organizar la visita, consulta el calendario oficial de eventos. Algunos son gratuitos y otros requieren entrada o reserva. También pueden modificar horarios, accesos y circulación por la plaza.
Red Brick Park:
la parte que muchos visitan demasiado rápido
Detrás de los almacenes se extiende el Red Brick Park, una zona abierta de césped y paseo marítimo desde la que se observan el puerto, los barcos, Osanbashi y el Yokohama Bay Bridge. Es el mejor lugar para descansar después de recorrer las tiendas.
El parque también conserva fragmentos de la infraestructura ferroviaria que conectaba los muelles con la red de mercancías. Estos raíles ayudan a imaginar cómo los productos descargados de los barcos continuaban su viaje hacia el interior del país.
Mi recomendación es llevar la visita hasta el agua, aunque tengas poco tiempo. Desde la plaza principal el complejo parece un conjunto arquitectónico; desde el parque vuelve a sentirse como parte de un puerto. Ese cambio de perspectiva es fundamental para entenderlo.
El Red Brick Warehouse de noche:
cuándo la visita gana de verdad
Al caer la noche, la iluminación cálida acentúa el color del ladrillo y separa los almacenes del skyline más frío de Minato Mirai. Es uno de los contrastes visuales más potentes de Yokohama: arquitectura industrial de principios del siglo XX delante de torres, norias y edificios contemporáneos.
Para fotografiarlo, llega antes del atardecer. Primero podrás recorrer el parque con luz natural y después regresar a la plaza cuando las fachadas estén iluminadas. Los mejores encuadres suelen aparecer desde los extremos de los edificios, desde el césped y desde el camino hacia Osanbashi.
Durante eventos nocturnos el ambiente puede ser muy animado; en días normales resulta más tranquilo después de la hora punta de la tarde. Ten en cuenta que el parque y el paseo exterior permanecen accesibles aunque las tiendas estén cerca de cerrar.
Cómo visitar el Red Brick Warehouse
sin reducirlo a una fotografía
Esta ruta está pensada para dedicar entre dos y tres horas al complejo, empezando con luz diurna y terminando cerca del atardecer. Si vas a entrar en un evento o comer con calma, añade al menos una hora más.
Llega caminando desde Sakuragichō
Sigue Kishamichi y el distrito de Shinko. La aproximación por los canales permite comprender cómo el almacén encaja dentro del paisaje portuario.
Rodea los dos edificios
Antes de entrar, observa la diferencia de longitud entre el edificio 1 y el 2, las fachadas laterales, los raíles y los elementos industriales.
Entra primero al edificio 1
Revisa si hay exposiciones o actividades culturales y recorre la planta baja sin prisa.
Continúa por el edificio 2
Explora las tiendas, decide dónde comer y deja las compras para el final para no cargar bolsas durante todo el recorrido.
Comprueba la plaza de eventos
Si hay un mercado o festival, calcula tiempo adicional. Si no lo hay, aprovecha para fotografiar el espacio abierto entre los almacenes.
Descansa en el Red Brick Park
Camina hasta el agua, observa Osanbashi y el tráfico marítimo y busca los antiguos elementos ferroviarios.
Regresa con la iluminación encendida
Haz una última vuelta por las fachadas y continúa hacia Osanbashi, Yamashita Park o vuelve a Sakuragichō.
Cómo combinarlo
con el resto del puerto de Yokohama
El Red Brick Warehouse queda en una posición excelente entre Minato Mirai y la parte histórica del puerto. Desde Sakuragichō puedes llegar por Kishamichi, pasar por World Porters y el Cup Noodles Museum y continuar hacia los almacenes. Después, el paseo natural sigue hasta Osanbashi, Yamashita Park y Chinatown.
Para una primera visita de un día, no intentes entrar en todo. Elige un museo o mirador, dedica tiempo al Red Brick Warehouse y utiliza los paseos marítimos como hilo conductor. Yokohama se disfruta mejor cuando ves cómo cambia el paisaje entre canales, muelles, parques y barrios.
Una combinación especialmente equilibrada es: Sakuragichō, Kishamichi, Red Brick Warehouse, Osanbashi y Chinatown. Permite empezar con la cara moderna de la ciudad, atravesar su pasado portuario y terminar con comida y ambiente nocturno.
Cómo llegar al Red Brick Warehouse
desde Yokohama y Tokio
Las estaciones más cercanas son Bashamichi y Nihon-odori, ambas en la línea Minatomirai. Desde cualquiera se tarda aproximadamente 6 minutos a pie. Minatomirai Station queda a unos 12 minutos.
Desde JR o el metro municipal, Sakuragichō y Kannai están a unos 15 minutos caminando. La ruta desde Sakuragichō por Kishamichi es más bonita y forma parte de la experiencia, por lo que es mi opción recomendada para una primera visita.
También puedes utilizar los autobuses turísticos Akai Kutsu, el articulado Bayside Blue o el Sea Bass, que conecta distintas zonas del frente marítimo. Desde Tokio, llega primero a Yokohama o Sakuragichō y continúa en tren, metro o caminando según tu ruta.
El complejo dispone de aparcamiento, pero la web oficial advierte de atascos y alta ocupación durante fines de semana y festivos. El transporte público suele ser más práctico.
Horarios, entrada
y cuánto tiempo dedicar
El horario general publicado es de 10:00 a 19:00 para el edificio 1 y de 11:00 a 20:00 para el edificio 2. Las cafeterías, restaurantes, salas culturales, tiendas y eventos pueden tener horarios diferentes. En determinadas temporadas se aplican ampliaciones o cambios puntuales.
La entrada al complejo, la plaza y el Red Brick Park es gratuita. Los eventos, exposiciones, conciertos y actividades especiales pueden exigir entrada. Consulta siempre la web oficial del Yokohama Red Brick Warehouse antes de desplazarte.
Para una visita exterior rápida y una vuelta por los edificios, calcula entre 90 minutos y 2 horas. Si quieres comer, comprar, ver un evento y esperar a la iluminación, reserva 3 o 4 horas. Durante festivales muy populares necesitarás más margen por colas y controles de acceso.
Horario ideal: llega entre las 15:00 y las 16:00. Tendrás luz para ver la arquitectura, tiempo para entrar y podrás terminar con la iluminación nocturna sin dedicar el día entero.
Errores que puedes evitar
durante la visita
- No vayas directo a las tiendas: rodea primero los edificios y observa la arquitectura.
- No olvides mirar el calendario: un gran evento puede mejorar la visita o cambiar completamente lo que tenías previsto.
- No llegues únicamente de noche: la iluminación es preciosa, pero con luz diurna se leen mejor los detalles históricos.
- No te quedes solo en la plaza: continúa hasta el Red Brick Park y el borde del agua.
- Evita el coche en días de mucha afluencia: las estaciones cercanas y el paseo desde Sakuragichō son más cómodos.
- Reserva margen para comer: en fines de semana los restaurantes y cafeterías populares pueden formar cola.
- Lleva una capa extra: el viento del puerto puede sentirse incluso cuando el centro de Yokohama tiene una temperatura agradable.
- Comprueba los horarios individuales: las cocinas, salas culturales y eventos no siempre siguen el horario general del edificio.
El complejo cuenta con ascensores, espacios accesibles, aseos adaptados, zonas de lactancia y cambiadores. También hay consignas, cajero automático y otros servicios, aunque su disponibilidad y horario pueden variar.
Herramientas útiles
para visitar Yokohama
Una conexión estable, un seguro de viaje y actividades reservadas pueden ayudarte a organizar mejor la excursión desde Tokio o una estancia completa en Yokohama.

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el Yokohama Red Brick Warehouse
¿Merece la pena visitar el Yokohama Red Brick Warehouse?
Sí. Es una de las mejores paradas del frente marítimo de Yokohama porque combina arquitectura portuaria histórica, tiendas, restaurantes, eventos y vistas del puerto. Además, la entrada general al complejo y al parque es gratuita.
¿La entrada al Red Brick Warehouse es gratuita?
Sí. Se puede entrar a los edificios comerciales, caminar por la plaza y disfrutar del Red Brick Park sin pagar. Los conciertos, exposiciones, eventos especiales, compras y consumiciones tienen sus propios precios.
¿Cuánto tiempo dedicar al Red Brick Warehouse?
Para ver el exterior y recorrer los dos edificios, calcula entre 1 hora y media y 2 horas. Si quieres comer, comprar, visitar un evento o esperar a la iluminación nocturna, reserva entre 3 y 4 horas.
¿Qué diferencia hay entre el edificio 1 y el edificio 2?
El edificio 1 combina tiendas y cafetería en la planta baja con salas culturales y espacios para conciertos, exposiciones y artes escénicas en las plantas superiores. El edificio 2 concentra la mayor parte de las tiendas, el food court, cafeterías y restaurantes.
¿Cuál es la estación más cercana al Red Brick Warehouse?
Bashamichi y Nihon-odori, en la línea Minatomirai, están a unos 6 minutos caminando. Desde Sakuragicho y Kannai se tarda aproximadamente 15 minutos a pie.
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